«Un momento cogido al vuelo, un chasquido de dedos, un disparo. Las fotos ocurren, pero es preciso tener la mente y el ojo dispuestos a verlas.
Cuando está bien hecha, la fotografía es bastante interesante, y cuando está muy bien hecha es irracional y hasta mágica... Cuando la fotografía ocurre, sucede sin esfuerzo, como un don que no debe ser interrogado ni analizado».
Elliott Erwitt, California.
